A veces no puedo comprender,
El pensamiento humano
Pues basta con entender
Lo bueno y no lo vano

Una taza de cafe, ¡cuánto caos ocasiona!
Un noche sin descanso ni vida verdadera
Un beso sin sabor nuestros labios erosiona
¡Una explosión de amor a nuestra vida proporciona!

Me expreso en bello italiano
Hermoso cual jardín de rojas rosas
Sogno amaro, franco amore, dolce vita
¡Oggi bisogno di te piu che nunca!

Fiore amara? principessa orientale?
Ragazza della gamba feriti, anche voi?
Miei amanti, tante cosa ho fatto per voi
Siete angeli: anime distanti, invisibili, scura…

Un amor intenso desgarra mi ser
La linea del horizonte deja entrever
Las intenciones de este día
A tu corazón una luz me guía

Una llama de esperanza,
Una espesa lágrima negra
Un anillo refulgente
Una vida de indigente

Un momento a tu lado
Una herida en el costado
Batalla con demonios
Buscando retoños…

Retoños de una vida limpia y nueva
Libre de amarguras y mentes oscuras
Un nuevo ser que no se envicia
Un ser que todavia el andar inicia

Un ser que la vida quieren negarle
Por ser solo ’subproducto’ irritante
Un terrible tumor descalcificante
Semilla de un futuro no tan distante

Porque el derecho, dicen, no le pertenece
Por no tener vida, ¡menuda pamplina!
Por no ser deseados son desterrados
Por no poder defenderse, agonizan

Por un Dios no ajeno al dolor
Un privilegio ellos gozan:
El conocer de cerca al Creador
Y amar, ironía, a quién nunca le amó.

Porque a pesar de tanta maldad
Ellos conservan la inocencia
No conocen toda la inmundicia
De este mundo cruel que agoniza.

No comprendo el por que
De tu actitud perversa
Mis pensamientos tergiversan
Convirtiendo veneno en belleza.

Tres años han pasado de aquella tarde
Cuando la lluvia y el viento desgarraron
Mi corazón y mente solo conservaron
El perfume de aquellas rosas secas.

Perfume muerto de vidas pasadas
De hechos turbios y poco sinceros
Una verdadera cuenca de veneno
El más puro de todos ellos.

Cicuta olorosa, férreo tormento
Oléo divino, uva en fermento
Suaves caricias mundanas
Dulces vidas humanas.

Éxtasis, orgasmos, plácidos sueños
Enervante roce de nuestros cuerpos
Un beso ardiente nada discreto
El mórbido deseo es lo único cierto.

Hilazas de carmín tibio en tu cuerpo
Cuerpo inerte lleno de sentimientos
El amor, la ira, el odio, la vergüenza
De una mártir, mi venganza, su tormento.

Un final nada pomposo
Un final nada majestuoso
Una princesa sin trono
Venganza cumplida con aplomo.

Ahora mi turno ha llegado
La dulce venganza se ha consumado
La hiel de mi corazón muerto
Marca mi camino al cementerio…

“El unico ser que tropieza varias veces con la misma roca es el ser humano… y cada vez culpa a la inerte roca de su desventurada negligencia…”