Quizás ya haya pasado casi dos días, pero aún así no puedo obviar, un hecho sin igual: el día a la madre que Dios nos quiso regalar. Por ello quiero dedicar, a mi madre, a las madres de mis amigas y amigos, y a todas la madres en general, un poco de lo que mi corazón logró crear, unos cuantos versos, que hablan de un hecho singular: La Creación de la Madre, obra maestra de nuestro Dios amante.
La esperanza, fe y alegría
En este mundo cobran vida
En un ser ellos aglutinan
Un ser de esencia pura
Esencia de delicados aromas
Aromas de delicadas flores
Flores de delicados prados
Prados benditos de Dios
Cuenta la antigua leyenda
En una noche oscura y fría
Dios decidió crear un ángel
Para sus más complejos planes
El Creador tomó como guia
La fuerza del viejo roble
La pureza del manantial
El calor de un hogar
Los mezcló con sabiduría,
Con inteligencia sin igual
Y unas gotas de fresco rocío
De una bella rosa primaveral
“Con esto he de hacer el sustento
La fuente de fuerza y voluntad
Para mi Hijo que arriesgo
Para el mundo poder salvar”
Cuenta la antigua leyenda
Que aquel día nació un ser
El más perfecto de todos
De la mano de Yahvé
Cuenta la antigua leyenda
Que Dios nos quiso proveer
De la fortaleza de una madre
De la necesidad de nacer
Dios creó a la madre
Para nuestra protección
Y tanto éxito alcanzó
Que el mismo se humanizó
Para de cerca conocer
El alcance de su creación
De una madre que sufrió
Por Él durante su misión
Por aquella muestra de fe
Por aquella muestra de pasión
Por aquello muestra de amor
Dios a la Madre dió su bendición
“Siempre tendrás un hijo que te sustente”
“Siempre habrá casa donde morarás”
“Tu sufrimiento será recompensado
Cuando te llamen ‘mamá’”
Porque madre una sola
La que vela y cuida
La que llora y sufre
Por la alegria de su estirpe
La que también sabe celebrar
El alcance de su maternidad
La que su alma regocija
En enseñarnos la bondad
Madre, bendita seas por siempre
Madre, mi sustento y mi fuerte
Madre, permite que mi corazón cante
“¡Te amo ayer, hoy y siempre!”






