¡Doncella! Esta noche nuestra será
Levantaos con gesto sublime, que irradie paz
Levantaos de vuestro tranquilo sueño
Que vuestro ángel oscuro ha llegado ya…

¡Doncella! Princesa audaz
En esta lóbrega noche
En el místico bosque
El destino os espera llegar

Ferviente el deseo de mi corazón
Ferviente la pasión por la verdad
Mi incierto destino ha llegado
Apresurad la marcha, busco paz

¡Doncella! Dulce princesa del reino
Hoy la noche extiende su manto
Cubre con ella tu sufrimiento
Empapaos de las lágrimas del delirio
Que vuestro regreso se haya perdido

Conoced el Universo al que pertenecéis
Conoced la verdad de tus presentimientos
Permaneced bajo cautela ante el desconocimiento
Permaneced ingenua ante vuestro tormento

La vida no me es vana
Sombra de mi pensamiento
¿Quién sois realmente?
¿Acaso el ángel del tormento?

Soy el caballero de la noche
Soy el guardián de la luna
Soy el guiador de las estrellas
En el ocaso de tu vida

Soy el que marca el destino
Soy el ángel cuasi perfecto
Soy el dilema del mundo
Y la paz del pensamiento

Soy todo y nada
Soy lo que quiero ser
Soy lo que tú piensas
Soy lo que desconocéis

Querida Sombra de mi pensamiento
Me perturbáis con vuestro entendimiento
¿Acaso sois el negro lucero,
El ángel caído del cielo?

Soy un lucero, nunca oscuro
Soy un pensamiento, entendimiento
Soy el éxtasis y el tormento
Soy quien vela vuestro sueño.

No comprendo dulce ángel
De ti paz obtengo
Más todo es incierto
No comprendo vuestro pensamiento

Durante noches enteras me has guiado
Durante el sufrimiento me has alentado
Mi poca felicidad a vos la debo
Todos mis pasos a ti están sujetos

¡Doncella! Este no es el momento
El destino es cierto
Cumplir con el debemos
No salir de sus senderos

¿Y cual es el destino?
¿Mi amada sombra lo conoce?
Hablad ya, que necesito paz
Necesito comprender lo que sucederá

¡Doncella! Mi dulce doncella
Dama de la blanca luna
Cascadas oscuras cubren tu faz
De tu ser amo, como miras

¡Doncella! Mi amada doncella
No puedo mi amor más ocultar
Vuestra vida a cambio de la mía
Un sacrificio dulce en verdad

¡Doncella! Mí anhelada doncella…
Me regocijo en tu perfección
Vuestra sabiduría admiro
Amo vuestra fuerte razón

¡Doncella! Mi maravillosa doncella
Aquella que los nórdicos campos dejó
Aquella que a robar mi corazón llegó
Encerrado en vuestra sonrisa, mi corazón

¡Doncella! Mi enigmática doncella
Miradme fijamente a los ojos
Deleitadme de vuestro resplandor
Cual lava ardiente, me consume la pasión…

Mi querida sombra, mi amor
Ahora conozco mi destino
Se que a la muerte voy
Gracias por la confesión…

Eres parte de mi ser
Eres parte de mi pensar
Eres producto de mi necesidad
Una sombra amiga en mi soledad

Sin embargo no puedo corresponder
No a tu puro amor cobijar
No puedo mi corazón dar
Mi destino es la soledad

Lamento esta confesión
En aras de mi destino acatar
La fuerza del momento
La necesidad mortal

No quiero herir tu sentimiento
No quiero dejarte sin más
Mas no puedo mi destino dejar
El sendero debo cuidar

Este amor que siento
No correspondido es
Mi noble caballero
Ya nunca más es

Y ahora en este sufrimiento
Que mi corazón marchita
El deseo de un nuevo comienzo
La vida pronto se acaba sin más

¡Doncella! Mí desdichada doncella…
Un torrente de pasión mi corazón lleva
Permite que esta noche el tuyo viva
La necesidad de calmar la tempestad

El peligro de nuestras acciones
No es más que una banalidad
Olvidemos el destino
Forjemos nuestro cantar

Mi mano te extiendo, doncella
Juntos podemos escapar
La luna nos protege
Hacia la eternidad

Mi amada sombra, te amo sin más
El destino es cruel, más no final
Confío en nuestro amor
Pero, ¿será real?

Eres obra de mi pensamiento
Para nada eres material
Eres el matiz de mi tormento
El producto de mi enfermedad

Eres tan solo un sueño
Un sueño de eternidad
Alivia mi sufrimiento
Permíteme la felicidad

Viajemos juntos al ocaso
Donde el sol no es más
Donde el amor es cierto
Donde la vida acaba sin más

Caminemos juntos el sendero
Aquel que nos lleva a la paz
Lúgubres momentos recuerdo
La esencia de la verdad

Lo he decidido, ángel mío
Apresuremos el paso
Caronte nos espera
Rumbo al ocaso…

Donde nuestro amor no tiene cura
Donde nuestra vida no es verdad
Donde el sufrimiento no es más
Donde consumaremos nuestra felicidad.

Hacia el ocaso juntos
Separarnos jamás
Lagrimas de tristeza
Nuestra sed apagarán

Todo lo malo en mi vida
Ahora regresa para fortalecer
Mi decisión he tomado
Juntos hacia el ocaso

En el lugar de no retorno
Donde el mundo es vano
Encontraremos la verdad
De nuestro amor consumado…

¡Doncella! Mi incierta doncella
Tu carmesí cubre mis labios
Tu calor mantiene mi vida
Mi beso produce tu herida

Dulce y tierna doncella
Dueña de mis pensamientos
Permíteme proteger
Tus firmes pasos

De la noche efímera
Llega a mí tu agonía
El destino nos ha encontrado
No me dejes hermosura…

Ángel mío, sombra mía
Protector de mi agonía
Ahora toma mi mano y dime
Nuestro amor no tiene cura…

Hasta el fin del mundo
Hasta la eternidad
Estarás en mis brazos
Descansarás bajo mi manto…

Y aun en la tumba
Mi amor florece
La pasión ilumina
Nuestro andar ferviente

Te amo mi pequeña doncella
Te amo mi fiel sombra
Juntos hasta el ocaso
Donde todo es falso…

Copyright 2008 Joseph Wood.