Pena de Muerte: Debate en México
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La viñeta es propiedad del Señor Francisco Calderón. © 2008.
Este post contiene una opinión personal del autor y como tal, es digna de respeto y las críticas son aceptadas en un ambiente de cordialidad. Eres bienvenido para comentar.
En los últimos días, dado las terribles notas del aumento del crímen organizado en nuestra querida república mexicana, numerosos políticos han dado su opinión sobre el tema de un mayor y ejemplar castigo. Sobre todo después del asesinato del joven Martí.
Así, por ejemplo, la Gobernadora del estado vecino de Yucatán se ha pronunciado a favor de que tal castigo ejemplar sea, como en los países ‘civilizados’, la pena de muerte. Como ella otros personajes de renombre y no tanto, en el ambiente politico mexicano se han pronunciado en favor de tomar esta medida drástica contra los criminales para intentar disminuir los índices de criminalidad en la República.
Por ello, revisando el portafolio del caricaturista Paco Calderón, me he encontrado con una viñeta realista, con un mensaje de gran valor para nuestro país. Un mensaje que refleja la forma de pensar de muchos mexicanos que desean lo mejor para su país. Y de la forma de ejecutar las sentencias que debe haber en México. Com siempre, las viñetas de Paco Calderón de las mejores. (Click en la imagen para ver tamaño original)
Nuestros políticos alegan, que quién quita la vida, debe perderla también. La antigua ley de ‘Ojo por Ojo, Diente por Diente‘. ¿Y a esto llaman ser civilizado? ¿Acaso no entramos en un círculo vicioso? Imaginemos lo siguiente: Supongamos que después de un extenso debate y votaciones (que tan de moda están ahora), se aprueba una ley para permitir la modificación del artículo 22 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, artículo que prohibe de manera expresa la pena de muerte en nuestro país. Ahora bien, todos y cada uno de los secuestradores capturados son sometidos a juicio y condenados a la pena de muerte. Su delito: Privar de la vida a alguien que bien podría haber dejado huella en nuestra patria, sino es que lo haya hecho antes.
El día señalado, el criminal se dirige a la zona de su ejecución. El verdugo se acerca. Inyección letal: seamos civilizados. Unos minutos de dulce agonía y el criminal muere. Hemos hecho justicia. ¿En serio?. ¿Acaso no hemos hecho un jucio en el que la condena es idéntica al delito perseguido? Así pues, condénese el Juez y aquellos que tomaron la decisión: los actores intelectuales. Así también, sométase a juicio al verdugo, actor material de los hechos. Claro, no es lo mismo dirán muchos. Pues claro que no es lo mismo, no es el mismo procedimiento, pero la esencia si es la misma: privar de la vida tomando el papel de Dios, del Ángel de la Muerte, del Shinigami, del Destino, de la Parca, de la Santa Muerte o como ustedes mejor deseen llamarle. Estaremos tomando parte en algo que simplemente no corresponde. ‘Sobre la Ley nadie’ versa el dicho. Sobre la vida tampoco debe de ser. ¿Acaso no hay castigos más dignos, más fuertes, más desgastantes que la simple muerte? Es un favor que se hace a los criminales al condenarlos a pena de muerte: a ellos no les importa ya la vida. Por lo menos a estos tipos de criminales (hablando de secuestradores, psicópatas, asesinos, narcotraficantes y demás lacras de la sociedad).
¿Por qué no, por ejemplo, someterles a trabajos forzados? Esto al menos traería beneficios a la comunidad. Tomemos en cuenta esto: con cadena perpetua, tal y como ha propuesto el Presidente Legal (quizás légitimo, quizás no, pero legal lo es definitivamente) Felipe Calderón Hinojosa, los criminales simplemente consumen su vida en un hotel de 3 estrellas: comida, cama, ropa… por nada. Incluso hay aquellos que se dan vida de riquillos en un hotel de 5 estrellas con todos los servicios: baño privado, TV satelital, vino y licores, una que otra droguita, etc. Y esto a expensas de las contribuciones del pueblo. Es decir, en lugar de ser castigados, ¡Son premiados!. Con la pena de muerte simplemente evitaremos esto, pero sin un beneficio real para la sociedad, sin darle oportunidad al criminal de hacer algo en restitución por su delito, y quedando marcados de conciencia por cometer el mismo acto que el criminal hizo y por el cual esta pagando: privar de la vida. E imagino que llevar esa carga de conciencia por toda la vida es peor incluso que la muerte, de eso estoy seguro. Y aquel que no sienta esa carga de conciencia, cuidado, que eso significa que no valora la vida humana, sea de una persona buena o de una persona mala. Una vida es una vida. Ahora, si sometemos a los criminales a realizar trabajos forzados, por ejemplo, construyendo caminos, llevando el progreso a donde aún no ha llegado, no importando si les interesa o no, al menos estarán contribuyendo con el progreso de la patria, que tanta falta nos hace. Algunos mencionan que de esta manera el criminal no puede rehabilitarse. ¿Que no el trabajo hace noble al ser humano? Eso siempre me han dicho… al menos les enseñaria lo que el poder de sus manos pueden hacer estando bien encauzadas. Creo que eso es mejor rehabilitacion que estar encerrado sin hacer gran cosa y con una pobre terapia psicológica, que mayormente ni existe. Sinceramente, esto sería lo mejor…
En fin… aún tengo mucho por decir pero creo que no vale la pena ante la nula acción que mis palabras podrían llegar a tener en esta patria donde el ser político te confiere poder a cambio de tus sentidos de justicia, lealtad y honestidad. Precios muy altos creo yo. Sin embargo, no dudo que haya entre esa mar de políticos, personas que a duras penas y con gesto sufriente resisten los embates de la corrupción para intentar llevar un poco de justicia ahi donde sea necesario. Enhorabuena para ellos y sigan adelante, personas como ustedes las necesitamos.
Para finalizar, me gustaría escuchar pronto que esta propuesta, que si bien apoyo no es mía, es de todos los mexicanos que queremos lo mejor para México, sea apoyada por el Gobierno y pueda dar paso a una nueva forma de ejecutar castigos más fuertes a quienes lo merecen.






Nombre Real: José Gamaliel Ché.


