En un mundo irreal
Mis lágrimas calmarán
El dolor de esta tempestad
Matizando mi faz
En un mundo irreal
El amor nunca perecerá
La vida dulce será
El destino forja mi paz
En un mundo irreal
Mis lágrimas calmarán
El dolor de esta tempestad
Matizando mi faz
En un mundo irreal
El amor nunca perecerá
La vida dulce será
El destino forja mi paz
¡Doncella! Esta noche nuestra será
Levantaos con gesto sublime, que irradie paz
Levantaos de vuestro tranquilo sueño
Que vuestro ángel oscuro ha llegado ya…
Quizás ya haya pasado casi dos días, pero aún así no puedo obviar, un hecho sin igual: el día a la madre que Dios nos quiso regalar. Por ello quiero dedicar, a mi madre, a las madres de mis amigas y amigos, y a todas la madres en general, un poco de lo que mi corazón logró crear, unos cuantos versos, que hablan de un hecho singular: La Creación de la Madre, obra maestra de nuestro Dios amante.
Cuenta una vieja historia
Que en un olvidado lugar
Una pareja amante existia
Como ellos dos, nadie más
A veces no puedo comprender,
El pensamiento humano
Pues basta con entender
Lo bueno y no lo vano
La noche efímera cubre mi ser
El frío atenúa el calor de mi ira
Mi cuerpo tenso y frío admira
Como mi paciencia tiende a crecer.